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- PVE

Rosario Escudero, voluntaria en Centros Penitenciarios

"Lo más duro es cuando te vas y los niños se quedan allí dentro"

Charo avanza por los pasillos grises y fríos de la prisión con el sonido de las rejas cerrándose a su espalda. Ella sabe que al cruzar la última puerta de cristal, entrará a un espacio diferente y lleno de colores donde los barrotes desaparecen. Allí la esperan los más pequeños del lugar que, aunque no tienen deudas pendientes con la justicia, encuentran su hogar en prisión.

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¿Cómo empezaste en el voluntariado?

Hace más o menos 14 años, mis hijos ya estaban mayores y me apetecía mucho  hacer algo por los demás. Empecé en una fundación haciendo voluntariado con personas con parálisis cerebral pero me producía muchísima tristeza y cuando salía de allí sentía pena por no poder ayudarles más. Así que cuando me propusieron hacer voluntariado en los centros penitenciarios y pude entrar, ver la cara de felicidad tanto de adultos como de niños… pensé que aquí iba a poder dar más de mí.

¿Qué te motivó a elegir una cárcel?

Un día me llevaron al centro penitenciario de Soto para que viera un poco lo que se hacía allí. Al principio entras con un poquito de miedo, con la expectativa de no saber que puedes encontrarte. Estuvimos en varios módulos y de pronto entramos al de madres. Fue como llegar a un lugar diferente; muy enternecedor. Me di cuenta de que me apetecía mucho estar ahí porque me gustan los niños. Empecé pensando que iba a ser solo un rato a la semana y ahora dedico todo mi tiempo a ello.

¿Ha sido como esperabas?

Mejor de lo que me esperaba, porque los niños terminan tomándote muchísimo cariño. Cuando te ven llegar, se acercan corriendo. Cuando empiezan a hablar, aprenden tu nombre y se agarran a ti porque saben que los vas a sacar del centro. Al vernos, la expresión de sus caritas es de tanta felicidad que no sé cómo describirla, es para vivirlo. Siempre que los niños nos ven nos piden, “campo, campo”.

Cuéntanos algo de tu tarea ¿qué es lo que más te gusta y lo que menos?

Mi tarea consiste en buscar que los niños que se encuentran en la Unidad Especial de Madres de Madrid y el Centro Penitenciario de Aranjuez, puedan llevar una vida lo más normalizada posible, realizando diferentes actividades con ellos.  Primero están las salidas de fines de semana que se hacen durante todo el año, allí les recoge, les llevas alparque, les da de comer, la merienda, y luego vuelven con sus madres. Por supuesto, lo que intentamos es que los niños estén fuera de la cárcel el mayor tiempo posible. También hacemos celebraciones dentro de los módulos donde se encuentran, cumpleaños, fechas especiales como Halloween, Navidad y Reyes Magos. Tenemos además un campamento durante el verano de 6 días en el voluntariado convive con las madres que pueden salir y con los niños. Instituciones Penitenciarias las llama salidas terapéuticas, y son espacios para que las madres convivan con los niños en un ambiente fuera del centro.

Lo que más me gusta es el cariño que nos brindan tanto las madres como los niños y lo que menos me gusta es la hora de partir, cuando te vas y ellos quedan allí dentro.

¿Alguna experiencia especialmente interesante, enriquecedora...?

Una de las cosas que más me ha llamado la atención es el campamento. La primera vez que fui me di cuenta de la buena convivencia que hay entre los voluntarios, los niños y las madres, eso es para vivirlo. Además, el gran cariño con el que los voluntarios tratan a los niños. Todos participan como un equipo. Cuando termina el campamento todos lloramos, las madres por que vuelven al Centro, los niños porque no quieren irse y los voluntarios porque les da mucha pena despedirse de los niños. Algunos niños van solos al campamento porque las madres no pueden salir, en esos casos estás todo el tiempo con ellos y haces de mamá… despedirse es lo más duro.

¿Crees que tu entidad puede mejorar en algo la tarea voluntaria?

La fundación AMPARA es muy joven, lleva solo 2 años.  Pese a la experiencia que hay dentro de ella -hay personas que llevan 25 años haciendo voluntariado en cárceles- creo que aún hay que mejorar, tal vez en formación.

¿Qué les dirías a las personas para que se animen a hacer voluntariado en prisiones?

Si alguien quiere utilizar parte de su tiempo para ayudar a los demás, este ámbito es muy bonito. Así que animo, sobre todo a los jóvenes,  a que entren en la página de AMPARA y hagan este voluntariado.

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