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Robert García Corral, voluntario internacional

"Hay dos opciones: cerrar los ojos y hacer como si no pasara nada o implicarte "

Robert es un artista catalán con fuerte compromiso social. Hace tiempo que dedica los veranos a viajar pero no para hacer turismo, sino para atender a personas refugiadas en los campos donde están confinadas. Robert es uno de los creadores de Dibujos por Sonrisas, una iniciativa con la quiere mejorar la situación inhumanas de miles de personas.
Por J. Santos

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¿Desde cuándo haces voluntariado?

Desde  hace bastante tiempo;  en el proyecto de ayuda a las personas refugiadas desde el año pasado. Siempre he estado en asociaciones de barrio y en algunas plataformas pero realmente cuando que me di cuenta del problema tan grande que había en Europa, me decidí  a hacer algo en serio.

¿A qué te refieres con hacer algo en serio?

Es que el voluntariado que se hace aquí es diferente al que se hace con las personas refugiadas, en los campos hay un abandono total de las personas. 

En la mayoría de los campos de refugiados en los que estuve, a pesar de que las condiciones básicas están cubiertas - comida, ropa y vivienda-, hay un sentimiento de soledad y de abandono. Están en una especie de limbo del cual no pueden salir y no tienen tampoco ninguna expectativa de poder hacerlo. Entonces aunque nosotros aquí en España podemos estar haciendo labores con personas en exclusión realmente hay una diferencia muy grande.

¿Qué tipo de voluntariado hacías antes de ir a campos de refugiados?

Hacia un poco de todo, pero como mi trabajo es sobre todo creativo siempre lo he hecho a través de iniciativas o talleres de dibujo, en formación, en creación artística y todas esas cosas. He hecho voluntariado con la infancia porque el concepto del dibujo siempre es más fácil llevarlo a los niños pequeños, pero también con personas de todas las edades. Ahora estamos realizando un proyecto con la Generalitat para personas refugiadas que se encuentran en España, porque aunque no estén en un campo de refugiados siempre necesitan apoyo.

¿Qué te motivo hacer voluntariado con personas refugiadas?

La mayoría de las personas como yo somos hijos de migrantes. Esta situación la hemos vivido en nuestra propia carne. Aquí hay dos opciones: cerrar los ojos y hacer como si no pasara nada o implicarte realmente de alguna manera, porque tus padres, tus abuelos y la gente de tu alrededor lo han vivido. Creo que ayudar y dar es lo mejor que podemos hacer.

Mis padres se vinieron desde Andalucía porque mi familia era muy pobre y mis abuelos tuvieron que huir por problemas políticos. La migración siempre se da por diversos motivos, puede ser dentro del mismo territorio o de un país a otro. El que sea dentro del mismo país por condiciones sociales o económicas no lo hace menos importante.

¿Cómo fue tu experiencia como voluntario en el campo de refugiados?

Muy dura. Pero también te reconforta porque recibes mucho amor de las personas a las que estás ayudando.

¿Qué actividades desarrollabas?

Hacíamos talleres artísticos con los niños, talleres de dibujo, actividades relacionadas con el arte.  Los niños recibían esas actividades de una manera fantástica.  En el campo de refugiados no tenían ningún quehacer aparte de alguna actividad puntual en lo que al idioma se refiere. Lo demás era pasar el tiempo.   Esa es una de las cosas que más me animó (también y a mis compañeros) a formar la asociación.

¿Y cómo lo hicisteis?

La Asociación Creativos en Acción la conformamos cinco amigos que éramos voluntarios en el campo de refugiados de Grecia. La idea surge porque en el campo donde estábamos ya tenían todas las necesidades básicas cubiertas entonces pensamos en dignificar la estancia de esas personas allí.

En uno en uno de los campamentos en Serbia surge la idea de cambiar dibujos por donaciones.  Yo trabajo en una escuela de cómic, así que pensé que podríamos unir el arte con la solidaridad. En un principio la idea era reunir unos 20 o 30 artistas para que cedieran sus obras a cambio de que el usuario pueda hacer una donación,  pero en este momento ya llevamos más de 250 artistas y bastantes donaciones, aunque son donaciones muy pequeñas. Llevamos aproximadamente en marcha dos o tres semanas y vamos por unos 2500 €. No es mucho dinero pero está bien, la gente dona lo que puede.

¿A qué se destinan esos recursos?

Nosotros vamos a invertir en proyectos concretos a través de unas ONG que tiene presencia específicamente en el campo de Lagkadikia (Grecia), en el Campo de Veria, Campo de Ritsona y la ONG de rescate Openarms.  La idea es que las organizaciones nos dicen qué material necesitan y nosotros se lo proporcionamos.

¿Cómo se contactó con los artistas?

Eso ha sido lo más difícil, porque todos los artistas son de primerísimo nivel y para llegar a ellos, en algunos casos, no es facil. Aunque realmente sólo hay que tener insistencia. Tengo que decir que todos han reaccionado de una forma muy positiva porque al explicarles el proyecto todos dicen: “sí adelante, yo colaboro”.

¿Qué piensas de la situación del voluntariado en Europa?

Creo que el voluntariado y los voluntarios son los que de alguna manera hacen que todo esto sea un poco mejor. Junto con las organizaciones sociales son los que están aportando soluciones a la mayoría de los problemas que se presentan con las personas refugiadas. Porque se debe tener en cuenta que hay un abandono completo por parte de todas las administraciones y por parte de todos los gobiernos.

¿Alguna experiencia que quieras compartir?

En el primero de los campos hice amistad con una de las personas que estaban allí. Él me contaba cómo había venido con sus tres hijas. Habían viajado caminando desde un pueblecito muy pequeño de Siria hasta Turquía y desde allí cruzaron todo el Mediterráneo hasta llegar a Grecia en una lancha inflable. Yo había conocido a las niñas, son encantadoras, muy pequeñitas, de 4, 6 y 8 años. Cuando él me contó eso al final de mi estancia, me partió completamente en dos. Porque tú ves las niñas y te las imaginas remando 3 días en una lancha inflable en la mitad del mar. Es muy fuerte. Yo tengo una niña y su historia me llegó mucho.

¿Qué consejo darías a quienes están pensando en hacer voluntariado?

Que se conciencien de que la ayuda por parte de todos es necesaria. No es necesario viajar por Europa, Latinoamérica o África para conocer de manera real todo estos problemas, sino que desde aquí también se puede hacer. 

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